Noticias Animales >> Atropello de una perrita en Ronda Litoral de Barcelona.


Ayer fui testigo sobre las 21:30h del atropello de una perrita a la altura de la salida 22 de la Ronda Litoral de Barcelona.

La perrita se le escapó al dueño y no se sabe por qué razón, se dirigió hacia la entrada de la Ronda Litoral, en la que en un primer momento algunos coches pudieron esquivarla, pero finalmente fue una furgoneta la que acabó impactando al animal, dejándolo tumbado en el suelo en mitad de la carretera. Por supuesto, el conductor de la furgoneta no paró a socorrer al animal y siguió su camino, como si nada hubiera sucedido. Los que veníamos detrás, entre los que me encontraba yo misma y mi pareja, paramos el coche al momento y fuimos a ver como estaba el animal.
El dueño, apareció corriendo por el medio de la Ronda hacia el animal, no hablaba bien español y en un primer momento no pude comunicarme con él. Tuve que ser yo quien cogiera a la perra, que aun estaba viva pero ya no respondía a estímulos y apartarla hacia un lateral de la Ronda.
En ese momento, una chica que también había parado, más otros dos coches, llamamos a la policía advirtiéndoles de lo sucedido: 
"¿Pero se ha atropellado a una persona? le preguntó la policía a la chica que llamó. "No" "Ah! bueno... entonces ya veremos qué hacemos... Enviamos a alguien"... Esa fue la conversación con la policía.





Mientras tanto, la perrita agonizaba en el lateral de la carretera. Yo, iba tocándole el pecho todo el rato y respiraba torpemente y con gran dificultad. La envolvía un charco de un líquido que no reconocí... No había herida externa pero algo no marchaba bien en su interior, su boca babeaba y sus ojos, no respondían a estímulos. Uno de los chicos que pararon le puso una chaqueta por encima y yo cogí una toalla que llevaba en el coche y también la cubrí con ella. Así estuvo 10 minutos, hasta que comenzó a convulsionar y a toser y después de esto... Le volví a tocar el pecho pero ya no noté su respiración. El hombre, su dueño, me miró en ese momento con una mirada que jamás olvidaré, me pedía con sus ojos que siguiera viva y yo deseé haberme equivocado. Volví a tocarle el pecho para asegurarme... Había una triste esperanza de que pudiera sobrevivir... En ese momento no te crees que estés viviendo eso, pero no se movía, ya no respiraba... Miré a los ojos al dueño y asentí ya con lágrimas en los ojos. En ese momento, él se derrumbó y comenzó a despedirse de ella, besándole la cara y tocándola con un amor que solo los que verdaderamente amamos a nuestros compañeros de vida podemos hacer... Acababa de morir su compañera. 9 años tenía y 9 años llevaba con él, 9 años juntos que habían acabado en la carretera fría la noche de 6 de diciembre a las 21:30h, un día que ninguno de los dos olvidaremos... Y a manos de una persona que no tuvo la decencia ni de parar su vehículo para ver qué le había hecho a ese pobre animal, que desorientado había acabado debajo de sus ruedas.

A todo esto, después de todo, llegó finalmente la policía en MOTO. Sí, en moto. Agradecí que el animal hubiera muerto ya, pues de no ser así su agonía se había extendido más puesto que la policía no se habría podido llevar al animal en una moto, obviamente...

Yo iba a celebrar esa noche mi cumpleaños y a salir un poco después de copas, pero la noche terminó después de cenar, mi cabeza ya no tenía nada que celebrar... Quería ver a mis perros y abrazarlos, quería besarlos con el amor que el dueño besó por última vez a al cuerpo de su perra tumbada en la carretera.

Condeno, a ese hombre que no paró su furgoneta a auxiliar al animal que acababa de sentenciar su agonía y muerte. Condeno a la policía, que no se toma en serio la vida de un animal. Condeno a esta PUTA SOCIEDAD a la que no le importan los animales.
Agradezco a esas personas que, como yo, pararon a ver como estaba el animal y sintieron el dolor del dueño. Agradezco que cada vez existan más personas que se preocupan por la vida de un animal, sea cual sea, es una vida y merece respeto y dignidad, cada vez me siento menos sola en mi lucha. Agradezco con todo mi corazón, a ese hombre, al dueño de la perrita, porque aunque no me pude comunicar bien con él, supe desde la primera lágrima hasta la última, que esa perra había sido querida durante sus 9 años de vida y eso es lo que de verdad importa, no murió sola tirada en esa carretera, murió arropada, querida y estoy segura de que siempre será recordada.

Descansa en paz pequeña, yo seguro que nunca te olvidaré.


PD: yo no pude ver la matrícula del coche, pero por favor, es super importante que en estos casos, si soys testigos de cualquier abandono o atropello que OS FIJÉIS EN LA MATRÍCULA. Nadie que se niegue a socorrer a un animal que acaba de atropellar debería salir impune.

Libertad Animal, SOMOS SU VOZ!

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